Ante la evolución de los acontecimientos en Cuba, los gobiernos de México, Brasil y España expresaron su preocupación por la grave crisis humanitaria que atraviesa el pueblo cubano y emplazaron a que se adopten las medidas necesarias para aliviar esta situación y se eviten acciones que agravan las condiciones de vida de la población contrarias al Derecho Internacional.
Reiteraron la necesidad de respetar en todo momento el Derecho Internacional y los principios de integridad territorial, igualdad soberana y arreglo pacífico de las controversias, consagrados en la Carta de las Naciones Unidas.
A través de un comunicado conjunto, los gobiernos se comprometieron a incrementar de manera coordinada la respuesta humanitaria dirigida a aliviar el sufrimiento del pueblo cubano.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha ratificado que la ayuda, incluyendo petróleo, continuará por razones humanitarias.







