Mucho se ha hablado del comienzo de la astrofísica en México, con la creación del Observatorio Astrofísico Nacional de Tonantzintla (OANTON), que contaba con grandes personajes como Luis Enrique Erro (fundador), Carlos Graeff, Braulio Iriarte, Paris Pishmish, Guillermo Haro, Luis Rivera Terrazas y Félix Recillas, entre otros.
Sin embargo, hubo un personaje que, aún antes de inaugurar el OANTON, ya estaba trabajando arduamente para su buen funcionamiento, el Dr. Bart Bok. Durante el año de 1941, Bok ayudó a establecer el Observatorio de Tonantzintla, brindando su conocimiento teórico y práctico para la instalación y funcionamiento de la Cámara Schmidt. Su gran entusiasmo lo llevó a apoyar, en 1950, al Observatorio Boyden en Sudáfrica con su Cámara Schmidt.
Es uno de los más grandes astrofísicos, Bartholomeus Jan «Bart» Bok (Holanda, abril 1906, Estados Unidos, agosto 1983), centra su estudio, principalmente, en la estructura y evolución de la Vía Láctea; ya en los años 1940s, se enfoca al estudio de unas nubes compactas y densas, de polvo y gas, presentes en zonas en proceso de contracción gravitacional para la formación estelar, que culminó con la publicación de su investigación en 1947, estas regiones posteriormente fueron llamadas “Glóbulos de Bok”.
Un sistema estelar múltiple en la Osa Mayor
Cuando dirigimos nuestra mirada al firmamento y apuntamos unos binoculares o un telescopio, no es raro toparnos con conjuntos de estrellas muy cercanas entre ellas, pueden ser 2, 3, 4, 100 o miles.
El sistema estelar múltiple visible, pueden ser de dos categorías: sistemas estelares múltiples físicos, conformado por dos o más estrellas, que tienen la peculiaridad de estar unidas gravitacionalmente; y los sistemas estelares múltiples ópticos, conformados por estrellas que se observan aparentemente muy cercanas, pero es únicamente con respecto a la línea de la visión.
Se cree que la estrella Mizar fue la primera estrella doble descubierta de la historia, en 1650 por Giovanni Battista, quizá antes por Benedetto Castelli o Galileo Galilei. Estudios más profundos han revelado que en realidad se trata de un sistema doble-doble, es decir, cada componente es doble.
Mizar y Alcor estarán en buena posición para su observación la mayor parte de la noche, en dirección de la constelación de la Osa Mayor, hacia la parte norte de la esfera celeste.